Cinco símbolos

Cinco símbolos del Camino de Santiago Francés

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos sentido la necesidad de viajar, unos por salir de la rutina, otros por emprender nuevas aventuras, y otros por reencontrarse con su espiritualidad.

El Camino de Santiago Francés tiene una particularidad única: te llena de preguntas y búsquedas secretas, casi insospechadas. Los mitos, leyendas e historias sobre la ruta jacobea se han transmitido de peregrino en peregrino a lo largo de estos años.

Te contamos cuáles son sus símbolos más representativos:

  1. LA VIEIRA O CONCHA DEL PEREGRINO

Existen muchos mitos sobre el origen de la concha del peregrino, el símbolo más representativo del Camino de Santiago Francés. Antiguamente, este objeto representaba la culminación del recorrido, y era entregado a los peregrinos cuando llegaban a la capital gallega.

Concha del Peregrino

Hace algunos años, muchos caminantes llevan la concha durante la ruta, como símbolo de su peregrinación, e incluso, la usan para beber agua de los arroyos que se encuentran a lo largo del trayecto.

Desde el punto de vista religioso, este elemento simboliza las buenas acciones, y se dice que mientras el peregrino la lleve consigo, debe someterse a los mandamientos de la religión cristiana.

  1. LAS FLECHAS AMARILLAS

Caminar es emprender una experiencia espiritual para encontrarse consigo mismo, y como en la vida, hay señales que nos indica qué ruta debemos seguir.

Flechas Amarillas del Camino de Santiago Frances

Durante el recorrido por las rutas jacobeas, los peregrinos encontrarán flechas amarillas dibujadas en piedras, fachadas, árboles o paredes, que simbolizan la dirección espiritual del alma, y marcan la dirección que se debe seguir.

La idea surgió del párroco Elías Valiña, y su color es producto de la casualidad, pues parece ser que alguien le obsequió botes de pintura amarilla, y éste, en compañía de varios voluntarios, recorrieron el camino, marcándolo con flechas que son repintadas cada año por cientos de peregrinos.

  1. LAS CRUCES DE SANTIAGO Y LOS CRUCEIROS

Encontrar cruces de piedra o también llamados cruceiros también es habitual durante tu recorrido. Estos sitios, considerados como lugares sagrados de la ruta, según algunas creencias, sirven para bendecir los caminos y realizar ritos de sanación y purificación.

Cruceiro del Camino de Santiago Frances

Las Cruces de Santiago son considerados como el símbolo protector del camino. Antiguamente sus portadores eran los miembros de la Orden de Santiago, y se le atribuye la defensa de los caminos y la de sus peregrinos.

  1. LA CATEDRAL DE SANTIAGO

La plaza del Obradoiro es el destino final de los peregrinos que recorren las distintas rutas jacobeas. Allí, se alza una imponente catedral de origen románico que, según la leyenda, alberga los restos del Apóstol Santiago.

Catedral de Santiago de Compostela

El valor histórico y cultural del templo es incalculable. La Catedral de Santiago es todo un símbolo del Camino de Santiago, y su arquitectura una de las más imponentes, pues reúne estilos como el barroco, el gótico, el neoclásico, o el románico en una sola construcción.

  1. LA CREDENCIAL DEL PEREGRINO

Durante la Edad Media, este documento era entregado a los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago, pues se consideraba como un salvoconducto que acreditaba al caminante y certificaba su paso por los pueblos que hacían parte de la ruta jacobea.

Credencial del Peregrino

La Credencial del Peregrino es el documento que acredita al peregrino como tal, y se convierte en una especie de guía para registrar el Camino. Se entrega solo a aquellas personas que peregrinan a Santiago de Compostela a pie, en bicicleta, a caballo, o a vela.

¡Buen Camino!