{"id":17184,"date":"2025-12-05T12:00:00","date_gmt":"2025-12-05T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/?p=17184"},"modified":"2025-12-16T21:35:12","modified_gmt":"2025-12-16T20:35:12","slug":"viajar-en-manada-el-experimento-sivori","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/viajar-en-manada-el-experimento-sivori\/","title":{"rendered":"Viajar en manada: el experimento S\u00edvori"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"86\" rel=\"noreferrer noopener\">Camino de Santiago Franc\u00e9s<\/a><\/strong> fue, para m\u00ed, mucho m\u00e1s que una caminata larga con familia: fue una especie de experimento emocional, un reality show itinerante donde cinco S\u00edvoris \u2014mi madre Silvia, mis hermanos: Fran, Tommy, Gasty, y yo\u2014 salimos a ver qu\u00e9 pasaba cuando nos solt\u00e1bamos en Galicia con mochilas, ampollas, cervezas y expectativas altas. Y lo que pas\u00f3 fue hermoso, ca\u00f3tico, sanador, gracioso, y por momentos rar\u00edsimo\u2026 como deber\u00eda ser cualquier aventura compartida.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo arranc\u00f3 antes de Madrid, en un bondi semicama desde Bah\u00eda Blanca (Argentina) donde dorm\u00ed muy mal. Ese mood ya no me abandonar\u00eda nunca: viaje inc\u00f3modo, sue\u00f1o cortado, pero emoci\u00f3n constante. Madrid nos recibi\u00f3 con ese torbellino de est\u00edmulos que te dejan medio bobo: gente por todos lados, subtes combinados, un departamento feo (aunque estrat\u00e9gicamente ubicado) y el cumplea\u00f1os de mi madre celebrado sobre un avi\u00f3n. Fue un d\u00eda denso, amable y confuso. Sab\u00eda que necesitaba otra semana en la ciudad, pero el Camino nos esperaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El viaje en tren hacia Sarria fue otra pel\u00edcula: una mendocina simp\u00e1tica (Celeste) que despu\u00e9s ser\u00eda parte del grupo ampliado, un transbordo obligado por incendios gallegos y una llegada a un pueblo que nos agarr\u00f3 por sorpresa: <strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/provincia-de-lugo\/sarria\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"12131\" rel=\"noreferrer noopener\">Sarria<\/a><\/strong> es el tipo de lugar donde sent\u00eds que todo empieza. Hippie, cargado de vibra peregrina y perfecto para calibrar el esp\u00edritu. Ah\u00ed entend\u00ed algo fundamental: viajar con familia es hermoso\u2026 aunque tambi\u00e9n desgasta. Hab\u00eda que encontrar espacios propios para no morir en el intento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El insomnio previo al primer d\u00eda de caminata me dej\u00f3 temblando de ansiedad y sin una gota de sue\u00f1o. Al amanecer, con esa luz nublada perfecta, el Camino se abri\u00f3 ante nosotros como algo m\u00e1s grande que una simple caminata. Multitudes alegres, bosques verdes, aldeas m\u00ednimas\u2026 y los eventos ins\u00f3litos, como el brit\u00e1nico que nos grit\u00f3 \u201cLas Malvinas son argentinas\u201d y se fue corriendo como si hubiera cumplido su misi\u00f3n hist\u00f3rica. La llegada a Portomar\u00edn, empapados por una lluvia leve y constante, fue cinematogr\u00e1fica. El cruce del puente, el dolor, la alegr\u00eda, la sensaci\u00f3n de estar formando parte de un ritual milenario\u2026 todo eso mezclado con la aparici\u00f3n de personajes como Emilio, el bartender de Chubut, y la propia Cele, que ya era parte del elenco estable. Fueron noches de tapas, risas, sellos y descubrimientos inesperados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tramo hacia <strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/provincia-de-lugo\/palas-de-rei\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"12239\" rel=\"noreferrer noopener\">Palas de Rei<\/a><\/strong> fue m\u00e1s rutero y lleno de peque\u00f1as conexiones: conversaciones con peregrinos del mundo, aldeas que parec\u00edan mapas del Counter Strike y una frase que qued\u00f3 como c\u00e1bala: \u201c\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s odia a Gorda y Carlos?\u201d. El d\u00eda hacia <strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/provincia-a-coruna\/arzua\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"12606\" rel=\"noreferrer noopener\">Arz\u00faa<\/a><\/strong> fue el m\u00e1s largo y mentalmente desafiante. Pr\u00e1cticamente 30 km. Ah\u00ed entend\u00ed por qu\u00e9 el Camino es tan m\u00edstico: saludos rituales, rostros repetidos, charlas que duran minutos y significan un mont\u00f3n, paisajes que conectan con algo muy \u00edntimo. Entrar a Arz\u00faa fue una victoria corporal, emocional y espiritual. Rendici\u00f3n absoluta ante el cansancio y un orgullo que me llen\u00f3 la panza de calor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/provincia-a-coruna\/o-pedrouzo\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"12616\" rel=\"noreferrer noopener\">O Pedrouzo<\/a><\/strong> lleg\u00f3 despu\u00e9s de un d\u00eda m\u00e1s corto y vino con esa sensaci\u00f3n de estar ya a un d\u00eda del final. Lo m\u00e1s lindo es que el Camino me hizo sentir parte de una comunidad invisible. Todos est\u00e1bamos caminando por algo. Algunos lo cuentan, otros lo esconden, todos lo llevan en la mochila. Y entre saludos, ampollas y cervezas, lo que se vuelve m\u00e1gico es eso: caminar juntos, aunque cada uno est\u00e9 haciendo su propio viaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces lleg\u00f3 el \u00faltimo tramo. Esa caminata hacia <strong><a href=\"https:\/\/caminodesantiagofrances.com\/en\/provincia-a-coruna\/santiago-de-compostela\/\" target=\"_blank\" data-type=\"page\" data-id=\"12306\" rel=\"noreferrer noopener\">Santiago de Compostela<\/a><\/strong> tuvo algo extra\u00f1o: mezcla de nostalgia anticipada y adrenalina final, como cuando est\u00e1s terminando un libro que te encanta y avanz\u00e1s despacio para que no se termine. Cada kil\u00f3metro se sent\u00eda distinto. M\u00e1s liviano, m\u00e1s consciente. Cuando por fin entramos a la ciudad y vimos la catedral, todo tom\u00f3 una dimensi\u00f3n dif\u00edcil de explicar. No hubo \u00e9pica hollywoodense, sino algo mucho m\u00e1s \u00edntimo: alivio, emoci\u00f3n acumulada, la certeza de haber cumplido. Compostela nos recibi\u00f3 con el ruido de los peregrinos que llegan, las fotos, los abrazos, los cuerpos rotos y las almas un poquito m\u00e1s ordenadas. Sent\u00ed que ese punto final era tambi\u00e9n el principio de algo m\u00e1s profundo: la confirmaci\u00f3n de que caminar, en compa\u00f1\u00eda, te repara de maneras que no sab\u00e9s hasta que lleg\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Lupa S\u00edvori<\/em><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Instagram: <em><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/viajarleyendo451\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.instagram.com\/viajarleyendo451\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><strong>@ViajarLeyendo451<\/strong><\/a><\/em><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Septiembre 2025<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images is-layout-flex columns-default is-cropped wp-block-gallery-2\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"462\" data-id=\"17192\" 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