Catedral de León

Catedral de León – Catedral de Santa María de Regla de León

La Catedral de Santa María de Regla de León es un templo de culto católico, sede episcopal de la diócesis de León, España, consagrada bajo la advocación de la Virgen María, en el Camino de Santiago Francés. Fue el primer monumento declarado en España mediante Real Orden de 28 de agosto del año 1844 (confirmada por Real Orden el 24 de septiembre del año 1845).

Catedral de León
Catedral de León

Iniciada en el siglo XIII, es una de las grandes obras del estilo gótico, de influencia francesa. Conocida con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa ‘Bella Leonesa‘, se encuentra en pleno Camino de Santiago Francés.​

La Catedral de León se conoce sobre todo por llevar al extremo la «desmaterialización» del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión para ser sustituidos por vitrales coloreados, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo.

Características generales Catedral de León

Generalidades del gótico de la Catedral de León

En la arquitectura gótica se generaliza el uso de los arcos apuntados (o arcos ojivales) y la bóveda de crucería concentrando así los empujes en puntos determinados y no en todo el muro, que permiten hacer catedrales más esbeltas (por una parte, el arco puede alargarse sin ampliar su ancho como ocurría en el románico y reduce los empujes haciendo cubiertas más ligeras, lo que permite abrir los muros). Desaparece la tribuna románica y los empujes laterales que esta resolvía se envían a los arbotantes, arcos que transmiten el empuje de la cubierta a los contrafuertes exteriores, que solían estar rematados con pináculos. Las grandes vidrieras son una muestra del interés del gótico por comunicarse con el pueblo. Así mismo, la sensación de verticalidad se corresponde a la idea del Jerusalén celeste, en comparación contra la sensación de acogimiento y seguridad a los fieles creada en el románico. Este tipo de construcciones solían tener un número impar de naves (3 o 5) sustentadas por una bóveda de crucería cuatripartita, sexpartita, de terceletes, de abanico o estrellada. La fachada principal se estructuraba generalmente en tres vanos abocinados, constituidos por arquivoltas y jambas y enmarcados en un gablete, una galería de reyes del Antiguo Testamento, un gran rosetón (situado en la nave central), un andito (espacio mediante el cual se accede a la fachada para realizar posibles reformas) y por dos torres de características diferentes (rematadas o no con un pináculo en forma de flecha).

Planta de la Catedral de León

La planta es casi una réplica de la Catedral de Reims aunque en formato algo menor. Tiene unas dimensiones de 90 m de longitud, 30 m de alto y 29 m de ancho. Dividida en tres naves, de la entrada al transepto, y cinco naves del transepto al altar mayor. La catedral presenta macrocefalia, es decir una cabecera de mayor tamaño que lo común (el ancho del transepto en este caso) y que le resta algo de profundidad y perspectiva pero a cambio le brinda mayor espacio para los fieles (debido a estar en el Camino de Santiago su afluencia era mayor). Las naves de la catedral de León se cubren con bóveda de crucería cuatripartita en tramos rectangulares. El crucero lo hace con una bóveda cuatripartita, que sustituyó a la cúpula barroca del siglo xvii en las obra acometidas a finales del siglo XIX con el fin de guardar coherencia con el resto de la construcción. En sus muros presenta 125 ventanales, con 1800 m² de vidrieras policromadas de origen medieval, siendo consideradas de las mejores del mundo en su género. De ellas, destacan el gran rosetón central situado en el pórtico central, entre las dos torres de aguja, así como las de la Capilla Mayor, el transepto norte y la Capilla de Santiago.

Exterior de la Catedral de León

Fachada occidental de la Catedral de León

La fachada occidental es la principal de la catedral, y por la que normalmente se accede al templo. Consta de un triple pórtico ojival similar al de la Catedral de Reims. En las jambas, arquivoltas, tímpanos y parteluces de las portadas se desarrolla un trabajo escultórico de destacado papel en el gótico español, actuando de filtro de la influencia francesa. Encima del pórtico, se sitúa el gran rosetón central, con vidrieras de finales del siglo XIII. El hastial triangular neogótico actual fue construido por Demetrio de los Ríos a finales del siglo xix durante su restauración, siendo desmontado el anterior plateresco del siglo XVI.

Torres de la fachada occidental de la Catedral de León

La fachada se encuentra flanqueada por dos torres góticas de 65 y 68 metros respectivamente.

Perspectiva de las torres de la Catedral de León
Perspectiva de las torres de la Catedral de León

El hecho que las torres sean diferentes, en forma y altura, responde a momentos diferentes de la construcción y es bastante típico del gótico. La torre norte o de las campanas fue iniciada en el siglo XIII y terminada en el siglo XIV, siendo más sobria y maciza, terminada en una aguja cerrada. La torre sur o del reloj se inició también en el siglo XIII, pero no fue concluida hasta finales del siglo XV, momento en el que el maestro Justín le dio remate. Su estilo es gótico flamígero, con una aguja calada, estando menos acorde con el resto del edificio que su compañera. Las torres de la catedral de León presentan la particularidad de estar adosadas a las naves laterales, en lugar de surgir de ellas. Esto permite la curiosa vista de los arbotantes de las naves laterales desde la fachada occidental.

Portadas de la fachada occidental de la Catedral de León

Realizadas en la segunda mitad del siglo xiii, las riquezas de las portadas de la catedral de León la convierten en el máximo exponente de la escultura gótica española. El triple pórtico occidental se encuentra dedicado en los laterales a San Francisco y a San Juan Bautista, mientras la portada principal representa el Juicio Final. La influencia francesa se evidencia en esta portada principal, realizada en torno al año 1270. De esta, destacan los personajes de las jambas y Nuestra Señora La Blanca en el parteluz, hoy sustituida por una copia ejecutada por Andrés Seoane. Las figuras presentan el naturalismo propio del gótico que se impone sobre el simbolismo y hieratismo románicos. El trabajo de los pliegues en los ropajes, la expresión e individualización de los rostros y la sensación de movimiento son las principales características. El modelo de Nuestra Señora La Blanca o Virgen Blanca destaca por su humanidad, conseguida en gran parte, por la sonrisa que recuerda al Ángel de la Anunciación de la Catedral de Reims.

La portada izquierda, o «de San Juan», en el tímpano se muestra el Ciclo de la Natividad de Jesús: Visitación, Nacimiento, Adoración de los Pastores, Herodes, Epifanía y Matanza de los Inocentes, con un gran sentido de la narratividad. En las Arquivoltas aparece una alusión del árbol de Jesé, en relación con la genealogía de Cristo e historias relacionadas con la vida de San Juan Bautista, dando el nombre a la puerta. Entre esta portada y la siguiente, aparece el locus apellationis, columna ante la que se administraba justicia en el Reino de León, según normas que se remontan al Fuero Juzgo y al leonés del año 1020, y que provoca la asimilación de Alfonso X, patrocinador del templo, con la figura del rey Salomón, representado al fondo sobre la columna.

La portada central, «de la Virgen Blanca» o del Juicio Final, está presidida por el Cristo Juez que muestra sus estigmas, mientras los ángeles portan los instrumentos de su martirio y la Virgen y San Juan se arrodillan como principales intercesores. Bajo el y en las arquivoltas se desarrolla el juicio en el que San Miguel pesa las almas (psicostasis) y separa a los bienaventurados que van al paraíso (incluidos Alfonso X o San Francisco, que aparecen con varios instrumentos de música), de los condenados que sufren los tormentos del infierno, siendo devorados por demonios o siendo introducidos en calderas hirviendo. En las arquivoltas aparecen escenas de la resurrección de los santos. El parteluz de ambas puertas es presidido por una reproducción de la «Virgen Blanca» con el Niño en las manos (la original está guardada en el interior del templo, en la capilla del mismo nombre), siendo la escultura más representativa de la catedral y una de las de más calidad del gótico español. Junto a las puertas, aparecen esculturas de santos, evangelistas y protagonistas del Antiguo Testamento. Destaca la escultura de Santiago (reconocida por la concha de su gorro suyo pedestal está gastado, según la tradición, por las manos de los peregrinos a su paso por León de camino hacia Santiago de Compostela.

La portada de la derecha, o «de san Francisco«, está dedicada a la Virgen, relatando el tímpano la muerte y coronación de María y portando las arquivoltas varios concejos de ángeles, y en el exterior, las cinco vírgenes prudentes frente a las cinco necias. Las jambas albergan figuras de varios profetas de distinta cronología.

Fachada sur de la Catedral de León

Se extiende hacia Puerta Obispo, orientada al sur del templo. Fue la zona que más sufrió los problemas constructivos de la catedral, llegando a ser reconstruida en varias ocasiones.

Fachada sur de la Catedral de León
Fachada sur de la Catedral de León

En el siglo XVII, el triforio fue cegado, y se colocó un hastial barroco en forma de espadaña, y el siglo XVIII, tras el terremoto de Lisboa, su rosetón fue desmontado y sustituido por una ventana doble barroca.

Fachada sur de la Catedral de León
Fachada sur de la Catedral de León

Afortunadamente, durante las grandes restauraciones de finales del siglo XIX, Matías Laviña proyectó la fachada actual, construyendo un nuevo rosetón, triforio y hastial neogóticos, imitando la fachada norte, que nunca fue retocada. A la derecha del gran rosetón encontramos la torrecilla denominada «silla de la reina», realizada en el siglo XV por el maestro Justín, y que servía para recoger los empujes de los arbotantes hacia la cabecera.

Portadas de la fachada sur de la Catedral de León

La portada sur también cuenta con tres pórticos, al estilo de las catedrales góticas francesas, realizados entre 1265 y 1275.

La portada izquierda es la denominada «de la muerte», por la configuración que acompaña al tamizado heráldico de Castilla y León. No posee decoración en el tímpano, solo en las arquivoltas y jambas. El nombre de Puerta de la Muerte procede de una figura de un esqueleto con alas, colocado en época posterior en una de las ménsulas.

La central, llamada «del sarmental» es muy similar a la puerta del sarmental de la Catedral de Burgos, representando a Cristo sedente como Pantocrátor mostrando el Libro de la Ley, y rodeado del tetramorfos: El toro (Lucas), el águila (San Juan), el león (San Marcos) y el hombre (San Mateo). A sus lados aparecen evangelistas sentados, escribiendo sobre pupitres. Ángeles y ancianos del Apocalipsis con instrumentos musicales adornan las arquivoltas. El parteluz está ocupado por una estatua de San Froilán.

La portada derecha, llamada «de san Froilán«, muestra en su tímpano escenas de la vida del santo, su muerte y el traslado de sus reliquias a la catedral leonesa. Las arquivoltas están decoradas con ángeles. Esta portada tuvo gran importancia en la Edad Media pues por ella entraba el obispo, al estar situado enfrente el Palacio Episcopal. Además, también era empleada por todos los peregrinos que entraban por una puerta de la muralla cerca de la catedral para visitar los restos del santo. Actualmente se encuentra cegada.

Fachada norte de la Catedral de León

La fachada norte de la Catedral de León se encuentra poco visible debido a que se encuentra justo encima del claustro, lo que impide su visibilidad total a no ser desde el mismo o desde las alturas de la ciudad.

Fachada norte vista desde el Claustro de la Catedral de León
Fachada norte vista desde el Claustro de la Catedral de León

Consta de un hastial con triforio presidido por un gran rosetón con vidrieras de finales del siglo XIII. El remate del hastial triangular y su rosa calada es del siglo XV, y fue usado como modelo para la reconstrucción de los hastiales de los lados sur y oeste en las restauraciones de finales del siglo XIX. A la izquierda de la fachada está otra torrecilla, «la limona«, realizada en el siglo xv para recoger los empujes de los arbotantes hacia la cabecera. Esta fachada no ha sido retocada por las grandes restauraciones, permaneciendo inalterada desde su construcción.

Portadas de la fachada norte de la Catedral de León

Detalle de la portada central de la catedral con la escultura de la Virgen del Dado durante finales del siglo XIX, según una fotografía de la época.

En su origen constaba, como en los casos anteriores, de una portada triple, pero no da al exterior del templo, sino que está cubierta por la estancia de acceso al claustro.

La portada izquierda fue cegada y desapareció con la construcción del claustro.

Portada policromada de la Virgen del Dado de la Catedral de León
Portada policromada de la Virgen del Dado de la Catedral de León

La portada central, llamada «de la Virgen del dado» se llevó a cabo en la última década del siglo XIII y aún conserva la mayoría de la policromía, del siglo XV. En el tímpano, un Cristo bendice desde la almendra mística que sujetan los ángeles y flanquean los Evangelistas. En el parteluz aparece la escultura de la «Virgen del dado«, llamada así por la leyenda sobre un soldado que arrojó sus dados a causa de una adversidad en el juego, hacia el rostro de Niño, que sangró milagrosamente (frente a ella se representa el milagro en una vidriera). En las jambas aparecen Pablo, Pedro, Santiago, Mateo y la Anunciación a María.

La portada derecha se usa como entrada y salida a la estancia que da salida al claustro. El tímpano no es escultórico, sino que posee una pintura gótica de la Virgen con el Niño. En las arquivoltas hay figuras vegetales. También conserva la policromía.

Naves de la Catedral de León

La Catedral de León cuenta con tres naves y un transepto. La nave central mide 90 metros de largo y 30 de altura, mientras que las dos naves laterales miden 15 metros de altura, y se unen a través de la girola. Desde el exterior, son perfectamente visibles todos los contrafuertes, los arbotantes y los pináculos a lo largo de las naves, que sirven para desviar los empujes del edificio al exterior y poder perforar las naves con grandes ventanales. También existen gran cantidad de gárgolas, con forma de animales o monstruos míticos, que servía para escupir al exterior el agua que caía del tejado a través de los arbotantes.

De cara al exterior lo más importante es el reemplazo de los muros de piedra por los vanos con vidrieras. Las dos naves laterales están perforadas con vanos desde la fachada occidental hasta el transepto, constituyendo los ventanales de la parte baja del edificio. La nave principal está perforada con grandes ventanales que recorren todo el edificio, incluido el transepto y el ábside, dando lugar al claristorio. Justo debajo está el triforio calado que también recorre el edificio. Esta aligeración de los muros es lo que da lugar a la «desmaterialización» del arte gótico. Algunas volutas y adornos que se pueden observar en la piedra entre los ventanales de la nave principal son obra de las restauraciones de finales del siglo XIX.

Ábside de la Catedral de León

El ábside es la parte más antigua de la Catedral de León, debido a que las iglesias comenzaban a construirse por la cabecera para poder realizarse culto antes de la conclusión definitiva del templo. La vista de la catedral desde el ábside es una de las más impresionantes, porque es en esta zona donde los arbotantes alcanzan su mayor espectacularidad.

Ábside de la catedral de León
Ábside de la catedral de León

Los arbotantes desvían los empujes hacia el exterior permitiendo aligerar los muros, que pueden ser perforados por grandes ventanales. Durante gran parte del año, los pináculos del ábside de la catedral leonesa son usados como posadero y nidos por numerosas cigüeñas. Algunas de ellas pasan el invierno en León.

Interior de la Catedral de León

En cuanto a su alzado interior, la catedral sigue con el modelo francés en tres pisos o registros. El primero es el de los arcos formeros apuntados con pilares fasciculares, cuyos baquetones se insertan en los nervios de las bóvedas creando un eje que marca la verticalidad del interior. El segundo piso cuenta con un triforio y el tercero es el claristorio, o conjunto de vidrieras.

Coro de la Catedral de León

En León, también según la costumbre extranjera, estaba situado originalmente en la cabecera, delante del altar mayor. En el año 1746 finalmente fue trasladado al centro de la nave mayor. El arquitecto Cárdenas en el año 1915 abriría el gran arco central con unos enormes cristales que recuperan, en parte, la vieja perspectiva de la nave central y la vista del altar mayor.

La sillería actual, quizá sustituta de una anterior, fue realizada entre los años 1461 y 1481 en estilo gótico en madera de nogal. Se trata de una de las sillerías más antiguas de España. A un primer maestre Enrique, carpintero que planearía el trabajo, sucedieron Juan de Malinas y el maestro Copín, imagineros de las principales tallas (testeros y respaldos). Un riquísimo elenco de motivos congrega a los habituales personajes del Antiguo Testamento y a los santos en los lugares más visibles, contraponiéndolos a varias figuras profanas de tono burlesco y costumbrista, a la moda nórdica. Los autores no se recataron en utilizar figuras de clérigos para satirizar vicios, en mordaces escenas que llegan a veces a la obscenidad.

Órgano de la Catedral de León

La tradición organística en la seo leonesa se remonta a la Edad Media, como es habitual en las catedrales europeas. Heredero de esta larga historia es el actual órgano monumental, que se dispone en las cuatro tribunas que se hallan sobre los costados del coro. Este instrumento fue construido por la empresa de organería Johannes Klais de Bonn (Alemania) e inaugurado el 21 de septiembre de 2013.

Trascoro de la Catedral de León

Primeramente un antecoro que miraba a los fieles desde el altar clausurado e inaccesible, fue trazado por Juan de Badajoz el Mozo en estilo plateresco. La obra se remataría entre los años 1560 y 1590 en plena contrarreforma, elevando su envergadura con imágenes laterales y un gran arco triunfal. Esteban Jordán labró los cuatro relieves de alabastro con escenas de la Anunciación, Nacimiento y Adoración.

Altar mayor de la Catedral de León

El altar mayor o capilla mayor de la catedral está actualmente ocupado por un retablo neogótico montado por Juan Bautista Lázaro con cinco tablas procedentes del retablo perdido realizado por Nicolás Francés a mediados del siglo XV, y otras de procedencia diversa (Palanquinos, etc). Representan la vida de san Froilán, el traslado del cuerpo de Santiago Apóstol y la Presentación de la Virgen, en una mezcla de estilo gótico internacional y gótico flamenco. Destacan las tablas laterales, en especial el Descendimiento de la izquierda.

En el altar, el arca de San Froilán, obra maestra del platero Enrique de Arfe (1519-1522) con algunas modificaciones barrocas. El altar está cerrado por una verja de estilo plateresco, obra de Juan de Badajoz el Mozo.

Girola y capillas de la Catedral de León

Alrededor de la parte trasera del altar mayor se encuentra la girola o deambulatorio. En el caso de la catedral de León, como muchas otras del Camino de Santiago, la girola tiene un gran espacio, para permitir el paso de abundantes peregrinos y evitar aglomeraciones. Consta de nueve capillas de forma hexagonal, dispuestas alrededor del deambulatorio, y delimitadas por rejas. Cada una de estas capillas está presidida por un ventanal doble con vidrieras.

Capilla del Carmen de la Catedral de León

Dispuesta en la nave sur, justo después del crucero, e inmediatamente antes de llegar a la girola. Alberga el sepulcro del obispo Rodrigo Álvarez y posee un pequeño altar.

Capilla del Cristo de la Catedral de León

También anterior a la girola, está centrada en torno a un retablo renacentista con calvario, obra de Juan de Valmaseda (1524).

Capilla de acceso a la sacristía de la Catedral de León

Se encuentra vacía, solamente permite el paso al edificio de la sacristía, anexo a la catedral, y obra plateresca de Juan de Badajoz el Mozo.

Capilla de la Consolación de la Catedral de León

Conserva pinturas murales del siglo XVI.

Capilla de la Virgen Blanca de la Catedral de León

Guarda la imagen original de la Virgen Blanca desde el año 1954. A la izquierda de la escultura se sitúa el sepulcro de la condesa Sancha Muñiz,​ y a la derecha el de Alfonso de Valencia, hijo del infante Juan de Castilla el de Tarifa y nieto de Alfonso X, ambas del siglo xiv. Frente a esta capilla, y justamente detrás del altar mayor, se sitúa el sepulcro de Ordoño II obra del siglo XIII reformada con un tímpano en el siglo XV. De este momento son también los dos murales que miran hacia la girola, con temas de la piedad y Ecce-homo, obra de Nicolás Francés, que también pintó un mural del Juicio Final en el muro occidental, obra que fue picada a principios de siglo XIX por sus desnudos.

Capilla de la Concepción de la Catedral de León

Está presidida por una virgen gótica del siglo XIV y guarda tablas hispano-flamencas. Dentro se encuentra el sepulcro de San Alvito.

Capilla del Nacimiento de la Catedral de León

Consta de un pequeño altar y de una maqueta de un nacimiento, de estilo Gótico flamenco del siglo XV. Dicho retablo fue elegido para ilustrar los décimos de lotería del Sorteo Extraordinario de Navidad del año 2016.​

Capilla de Santiago de la Catedral de León

Ya se encuentra fuera de la girola, en la nave norte. Por aquí se accede a la antigua Librería o Capilla de Santiago (o la de la Virgen del Camino) y a la de San Andrés, por el magnífico arco, obras respectivas de Juan de Badajoz padre e hijo.

La obra se inició en los años finales del siglo XV y terminó en el año 1504. Destacan los cuatro ventanales con vidrieras.

Capilla de Santa Teresa de la Catedral de León

Situada cerca del brazo norte del crucero, posee una talla de la escuela de Gregorio Fernández. En el muro, una pintura mural de Nicolás Francés del año 1459, que representa el Martirio de San Sebastián, recientemente restaurada.

Claustro de la Catedral de León

La catedral de León fue diseñada sin claustro, pero finalmente se levantó entre finales del siglo xiii y principios del siglo XIV. Esta construcción cubrió la entrada norte que, desde entonces, quedó resguardada. Este claustro tiene una planta cuadrada de 30 metros de lado, posee seis intercolumnios por lado y 24 pilares en total, respondiendo a las proporciones establecidas en los claustros cistercienses. A su alrededor se agrupan diversas dependencias, entre ellas, el actual Museo Catedralicio.

Los arcos apuntados y capiteles del muro interior presentan escenas bíblicas y de la vida cotidiana, mostrando de nuevo el diálogo de lo divino y lo humano, típico del gótico. Los murales entre las arcadas del claustro fueron pintados con los episodios de la vida de Cristo por Nicolás Francés en los años 60 del siglo XV, aunque algunos de ellos son obra posterior de Lorenzo de Ávila y otros.

A comienzos del siglo XVI, Juan de Badajoz el Mozo rehízo las bóvedas del claustro. Aprovechó los lienzos y los arcos formeros y montó 28 bóvedas de crucería complicadas y decoradas. Filacterias y medallones presentan un complejo programa iconográfico, vinculado con la Virgen de Regla. Bajo las bóvedas puede observarse una completísima colección de sepulcros que revelan las etapas de la actividad escultórica catedralicia, pero siendo en su mayoría obras tanto del siglo XIII como del siglo XIV.

En el centro del patio y por diversos lugares del claustro se conservan restos de los hastiales oeste y sur, que fueron desmontados durante las restauraciones del siglo XIX por los arquitectos «purificadores» de la catedral.

Vidrieras de la Catedral de León

El arte de la vidriera en la Catedral de León

La Catedral de León es conocida sobre todo por su conjunto de vidrieras, quizás el más importante del mundo junto con el de la Catedral de Chartres. Conservadas la mayoría de las originales, hecho extraño en catedrales de esta época, fueron construidas entre los siglos XIII y XVI. La técnica de la vidriera tiene su origen, según se cree, en la cultura musulmana. De ella fue tomada por el arte cristiano, que los utilizó desde el siglo XI para alcanzar su auge dos siglos más tarde. En el siglo XVI entró en una total decadencia, y más tarde, con la pérdida de interés por lo medieval, los vitrales fueron eliminados de muchos templos. Esto, junto con la fragilidad propia del vidrio, es la causa de que se conserven tan pocas colecciones

Vidrieras de la Catedral de León
Vidrieras de la Catedral de León

En su época de esplendor no se tenían como meros elementos decorativos, sino que eran una parte fundamental de edificio. La técnica del arbotante permitía prácticamente eliminar los muros como elemento de sostén, por lo que se podían perforar para abrir grandes ventanales, que recubiertos con vidrieras, daban al templo una mágica apariencia. En este sentido, la Catedral de León fue uno de los edificios que más metros cuadrados dedicó a la creación de vanos para vidrieras en proporción a su tamaño. En metros cuadrados se distribuyen de la siguiente manera: 464 metros en su parte baja, 282 en el triforio y 1.018 en la zona superior, lo que hace un total de al menos 1.764 metros cuadrados de superficie, según las mediciones de Demetrio de los Ríos. El conjunto cuenta con 134 ventanales y 3 grandes rosetones. Esta enorme superficie cobra mayor importancia debido a las dimensiones contenidas de la catedral.

No obstante, parece ser que entre los siglos XV y XVI fueron tapiados parte de los ventanales inferiores (de las que solo se conservaron las partes superiores y las rosas originales) y del triforio para dar mayor consistencia al edificio por sus problemas constructivos, si bien estas zonas acristaladas fueron recuperadas en las restauraciones de finales del siglo XIX por Demetrio de los Ríos y Juan Bautista Lázaro con la creación de otras nuevas, usando la técnica constructiva medieval.

Cripta arqueológica de Puerta Obispo de la Catedral de León

Restos de la puerta este del campamento de la Legio VII en la cripta de Puerta Obispo.

La actual catedral gótica, al haber sido construida en el mismo emplazamiento que las antiguas termas romanas, iglesias primitivas e incluso una catedral románica, posee en el subsuelo importantes restos arqueológicos de las anteriores construcciones. En el interior de la llamada cripta arqueológica de Puerta Obispo, situada justo frente a la fachada sur de la catedral, se albergan importantes restos del campamento de la Legio VII Gemina, que fueron hallados en las excavaciones arqueológicas del año 1996 durante la peatonalización del entorno de la Catedral de León.

Catedral de León

PaísEspaña
ComunidadCastilla y León
ProvinciaProvincia de León
LocalidadLeón
Coordenadas42°35′58″N 5°34′00″O
CultoIglesia católica
DiócesisLeón
UsoClero secular
EstatusCatedral
AdvocaciónVirgen María
Construcción1205 – 1301
TipoIglesia
Estiloarquitectura gótica
Año de inscripción28 de agosto de 1844
Torres(65 m y 68 m de altura)
Longitud90 m
Anchura29 m
Altura30 m
Patrimonio histórico de España CategoríaMonumento
CódigoRI-51-0000001​
Declaración28 de agosto de 1844​

Véase también: