Año Santo Jacobeo

Se denomina Año Santo Jubilar Compostelano o Año Santo Jacobeo (en gallego, Ano Santo Xacobeo) aquel en que el 25 de julio (festividad de Santiago Apóstol) cae en domingo. Esto sucede con una cadencia regular de 6-5-6-11 años (excepto cuando el último año de un siglo no es bisiesto, cuando pueden darse lapsos de 7 o 12 años), de modo que cada siglo se celebran catorce Años Santos Jacobeos. La celebración de cada año santo otorga la indulgencia a todos aquellos fieles que voluntariamente cumplan las siguientes condiciones:

  1. Visitar la catedral de Santiago de Compostela, en Galicia, España.
  2. Rezar alguna oración (al menos, el Credo o el Padrenuestro) y pedir por las intenciones del Papa. Se recomienda también asistir a la Santa Misa.
  3. Recibir los sacramentos de la penitencia y de la comunión; es decir, confesar y comulgar (en los quince días anteriores o posteriores a la visita de la catedral)

Es costumbre, además, acceder a la Catedral de Santiago atravesando la Puerta Santa que se abre únicamente con ocasión de esta solemnidad.

Por mediación de la Iglesia, el jubileo otorga a aquellos fieles dispuestos que cumplan con las condiciones enumeradas, la gracia de la indulgencia plenaria (completa) o remisión de la pena temporal que merecieran los pecados por ellos cometidos.

En 1122 el Papa Calixto II otorgó a la Diócesis de Santiago de Compostela el privilegio de conceder Indulgencia Plenaria a todos los que visitaran el Sepulcro del Apóstol cada año en el que la festividad de Santiago coincidiera con domingo. Así consta en la Bula “Regis Aeterni”, promulgada por el Papa Alexandro III en 1179.

¿QUÉ ES EL AÑO SANTO?

El Año Santo Jacobeo o Año Jubilar Compostelano es un tiempo en el que la Iglesia concede singulares gracias espirituales a los fieles, a imitación de lo que la Biblia dice del año jubilar de los israelitas: Cada 7 años era Año Sabático, en él recuperaba las tierras quien las había vendido por necesidad y los esclavos adquirían la libertad. Cada 50 años era Año Jubilar (Lv, 25).

Jesús dice que Él viene a anunciar un año de gracia del Señor (Lc, 4,16).

La Iglesia Compostelana, con su Año Santo, concede también un especial año de gracia.

¿CUANDO ES AÑO SANTO?

En los años en que la festividad de Santiago (25 de julio) coincide en domingo, se celebra por tanto un Año Santo, lo cual sucede cada 6, 5, 6 y 11 años. El último Año Santo se celebró en 2010 y el próximo será en 2021 (toca esperar 11 años). Durante los Años Santos la afluencia de peregrinos se incrementa y la Puerta Santa se abre a lo largo de todo el año como símbolo del perdón y las indulgencias.

GANAR EL JUBILEO

Para ganar el Jubileo se requiere:

  • Visitar la Tumba del Apóstol en la Catedral y rezar alguna oración.
  • Recibir el Sacramento de la confesión (ya se en la catedral o en cualquier otro lugar quince días antes o después).
  • Recibir la Comunión. Esta Indulgencia es aplicable a los difuntos.

Ni la Gracia del Jubileo ni la peregrinación están vinculadas, de suyo, a la Compostela. Se puede ganar el Jubileo viajando por cualquier medio y es posible recibir la Compostela sin ganar el Jubileo.

GRACIAS JUBILARES

Indulgencia plenaria, que se puede lucrar una vez al día (aplicable a los difuntos), con estas condiciones:

  • Visitar la Catedral recitando alguna oración vgr. Padrenuestro y Credo, orando por las intenciones del Romano Pontífice.
  • Recibir los sacramentos de la confesión (puede ser 15 días antes o después) y la sagrada comunión.

Facultades para confesores:

  • Confesar en la Catedral, en las parroquias de la Ciudad y en el Monte del Gozo, todos los sacerdotes con licencia para confesar.
  • Absolver de “censuras” excepto las reservadas a la Santa Sede (v. CIC c 1367, 1370, 1378, 1382 y 1383) pero con las facultades que otorgan los cc 976 y 1357.
  • Conmutar y dispensar de votos en las condiciones establecidas por la Iglesia.

Historia Año Santo Jacobeo

El Año Santo Jubilar Compostelano fue establecido por el Pontífice Calixto II que curiosamente había sido peregrino a Santiago de Compostela cuando ocupaba la silla arzobispal de Vienne (Isère) en Francia.

El 27 de febrero de 1120, la bula Omnipotentis Dispositione elevó a la dignidad arzobispal a Santiago de Compostela trasladando a esta ciudad la sede metropolitana de Mérida, de acuerdo con los deseos de Diego Gelmírez (obispo de Compostela desde 1100 a 1139) y con la anuencia del rey Alfonso VII de León (el emperador), de quien Calixto II era tío por razón del matrimonio de su hermano Raimundo de Borgoña con la infanta Urraca de León y Castilla, hija de Alfonso VI de León.

En 1122, coincidiendo con la colocación de la última piedra de la catedral de Santiago, Calixto II le otorgó el privilegio de celebrar con regularidad a partir de 1126 el Año Santo Jacobeo, siempre que la festividad de Apóstol Santiago — 25 de julio — cayera en domingo para que así se pudieran ganar en Compostela las mismas gracias que se otorgaban en Roma los años jubilares que acostumbraban a coincidir allí cada veinticinco años.

El privilegio otorgado por Calixto II fue confirmado y ampliado por pontífices posteriores como Eugenio III, y Anastasio IV. Finalmente, Alejandro III, en la bula Regis aeterni del 25 de julio de 1178, declaró el carácter perpetuo del privilegio y lo equiparó a los de Roma y Jerusalén.

Tales disposiciones potenciaron extraordinariamente durante la Edad Media el auge de las peregrinaciones desde toda Europa a través del denominado Camino de Santiago.