Liñares
Ubicada en la Provincia de Lugo, dentro del municipio de Piedrafita do Cebreiro, Liñares es una pequeña aldea gallega que conserva intacto el espíritu rural y la esencia del Camino de Santiago. Situada a más de 900 metros de altitud, entre verdes montañas y valles de niebla, es una parada mágica en una de las etapas más emblemáticas del Camino de Santiago Francés, justo después de pasar por el legendario O Cebreiro.
Albergue en Liñares
Arquitectura tradicional en Liñares y ambiente rural
Con apenas un puñado de casas de piedra, tejados de pizarra y hórreos centenarios, Liñares mantiene viva la arquitectura típica del rural lucense. Es un ejemplo claro de cómo el paso del tiempo no ha alterado la identidad del lugar, que sigue habitado por vecinos que cuidan la tierra, conservan las tradiciones y acogen al peregrino con hospitalidad y respeto.
Los muros gruesos de sus viviendas, los caminos empedrados y los cierres de madera evocan épocas pasadas, mientras que el olor a leña y a hierba mojada recuerda que aquí la vida se vive con calma, en armonía con el entorno.
Una parada estratégica para el peregrino
Liñares se ubica a tan solo 3 kilómetros de O Cebreiro, lo que la convierte en una parada ideal para después de afrontar la etapa de subida. Su localización permite al caminante disfrutar de una noche de descanso en un entorno silencioso, sin aglomeraciones, rodeado de naturaleza pura.
Muchos peregrinos destacan la sensación de bienestar que ofrece el lugar, así como el privilegio de despertar con las montañas como horizonte y el murmullo del bosque como banda sonora.
Liñares
Liñares es más que una aldea: es un rincón detenido en el tiempo, donde la piedra, el verde y el alma del Camino se unen en armonía. Quien pasa por aquí no solo camina hacia la Catedral de Santiago en Santiago de Compostela, sino también hacia una Galicia auténtica, profunda y eterna.
