Lavacolla, en la parroquia de Sabugueira (municipio de Santiago), es la última aldea antes del Monte do Gozo. Los peregrinos la cruzan pasando junto al aeropuerto y por el arroyo que le da nombre.
El nombre
El Códice Calixtino llama al lugar Lavamentula y cuenta que allí los peregrinos franceses se lavaban «no solo la cara, sino todo el cuerpo» antes de llegar a Santiago, por amor al Apóstol. El nombre alude a ese lavado de las partes íntimas, aunque la palabra se suavizó con los siglos.
¿Qué ver en A Lavacolla?
El baño del peregrino
En la Edad Media los peregrinos se lavaban aquí para llegar limpios ante el sepulcro del Apóstol Santiago, después de semanas o meses de camino.
Hoy el baño ya no se practica, pero muchos se detienen un momento junto al arroyo.
El arroyo de Lavacolla
El arroyo es pequeño y el Camino lo cruza por un puente sencillo, a pocos kilómetros de Santiago de Compostela.
El puentecillo es un lugar de fotos y encuentros entre peregrinos en la recta final.
Lavacolla en la historia
Gracias al Códice Calixtino, del siglo XII, Lavacolla es uno de los lugares del Camino con más historia escrita, y aparece después en muchos relatos de viaje.
Por aquí pasaban peregrinos de toda Europa en su último día de marcha.
El aeropuerto
En la parroquia está el aeropuerto de Santiago, conocido como de Lavacolla, abierto en los años treinta. El Camino lo rodea por el extremo de la pista.
Servicios
Hay albergues, pensiones y restaurantes, aunque la mayoría de los peregrinos prefiere seguir hasta el Monte do Gozo o Santiago.
Hacia el Monte do Gozo
Poco después, por San Marcos, se llega al Monte do Gozo, desde donde los peregrinos veían por primera vez las torres de la Catedral de Santiago.
Desde allí quedan unos cinco kilómetros hasta la plaza del Obradoiro.
Cómo llegar
Se llega por carretera desde Santiago y en autobús. A pie, el Camino sigue hacia San Marcos y el Monte do Gozo.
En resumen
A Lavacolla es el último lavadero de la historia del Camino de Santiago Francés: aquí los peregrinos se preparaban para presentarse ante el Apóstol Santiago.





